La felicidad, el dinero y la nutria descimborriada

El dinero no da la felicidad, el dinero no da la felicidad… Es un mantra que me repito para autoconvencerme de que ser una proletaria roñosa ya está bien. El trabajo dignifica… (eso fue un tweet de Franco, ¿lo sabías? Supertrending topic. Menudo engaño) Puede que el dinero no dé la felicidad pero si me toca ahora mismo el euromillón, sin bote ni nada, 15 milloncejos de euros como panes, yo me veo dando botes saltamontescos por todo el comedor. Y sí, en ese caso, y sólo en ese caso, bailaré el gangman style, porque en ese momento todo mi atractivo residirá en mi cuenta corriente, no importa si se me cae la nariz al suelo. Ya me compraré otra. Porque el dinero no dará la felicidad, pero ese pedazo de viaje que me voy a pegar, sí. Me voy a ir al aeropuerto sin maleta ni nada y cuando llegue compraré un billete para el primer vuelo que salga, me da igual (es algo que siempre he querido hacer). ¿A Siberia? ¡Pues a Siberia! Y ya me compraré un gorrito cuando llegue…

El dinero no da la felicidad pero las cosas que puedes comprarte con él, eso ya es otra historia. Ya me imagino mi horario de muchi, pero que muchimillonaria: Me levanto prontito, como a las 10 o las 11 de la madrugada (antes no, que se me eriza el cutis), desayuno mi faisán trufado sobre un lecho de patatas galvanizadas, me voy al gimnasio a hacer mi Pilates, mi Sócrates y mi Arquímedes, luego saunita, masajito (hecho por un masajista musculoso y guapísimo… ¡y hetero! No va a pasar nada, lo sé, pero si es gay las ondas gays interfieren con mis sueños eróticos y al final resulta que yo soy un jugador de rugby con bigote. No mola) y para casa. ¿Para casa? ¡Qué leches, a comer por ahí! Me voy a un restaurante de esos que te ponen “aire de chorizo” y te chorizan 100 cucas. Como puedo permitírmelo, pido que además del aire de chorizo me traigan el chorizo entero (cuando me envían al dueño con una manzana en la boca presiento que ha habido un malentendido). Luego, por la tarde, mi curso de, no sé, de fotografía etrusca, de piragüismo en bañera (créeme, si soy muchi, pero que muchimillonaria, en mi bañera se podrá hacer piragüismo), de pilotar helicópteros… Lo típico. Y al salir, a tomarme un mojito para merendar con los compis del cursillo. ¿Que se me hace tarde? Pues ceno por ahí (y bravas para picar, que no falte de nada) y por no ir a casa, que me queda lejos, ya me pillo una suite en un hotel de diseño. Ay, se me ha olvidado echarle de comer a mi nutria descimborriada, de nombre Anouk. Da igual, llamaré al pornochacho para que le prepare una lasaña de tofu y seitán (es vegetariana)… Qué vida más dura.

¿Qué me canso de mi rutina diaria? No problema, avión y a… Beirut. Es el primer vuelo que salía, qué quieres que te diga.

Si esto es así, ¿por qué la gente que podría hacerlo se ve tan agobiada? No me parecen más felices que yo, al contrario. Tal vez cuando tienes tanto dinero te acostumbras a la buena vida y ya no valoras nada. Sólo ves el pelillo que asoma por la nariz del masajista. ¡Que es Brad Pitt en persona, ha venido a hacerte un masaje, y tú sólo puedes mirar ese pelo narigudo! Vale, si eres un tío, entiendo que no te ponga nada, cambiemos a Brad Pitt por Terelu Campos. ¿No? Jo, hijo, eres de un exquisito… Bueno, pues Naomi Campbell. ¿Qué dices, que ya está mayor? ¡Pues te aguantas, Brad Pitt tampoco tiene 20 años y nosotras nos sacrificamos!

A lo que iba, que cuando eres muchi, pero que muchimillonari@ no valoras nada, igual que ahora no valoras el hecho de dormir en una casa, tapadit@ con tu nórdico, rodeado de tus cosas, tu tele, tu internele, y tu ratón de goma. Por cierto, ya me contarás un día para qué lo utilizas… (un ratón de goma… sacudo la cabeza, no me gusta lo que me estoy imaginando. Borrar. ¡Borrar!) No, si al final, la clave va a estar en valorar lo que tienes y ser feliz con ello. ¡Acabáramos, he descubierto la sopa de ajo! Pues nada, rompo mi euromillón premiado y a felicear por ahí.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ¿Por qué a mí? Diario de una escritora y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La felicidad, el dinero y la nutria descimborriada

  1. ¡Muy divertido! Soñar es gratiiiiis, jajaja.
    Por cierto, no es por meter cizaña, pero te vuelves “muchimillonaria” y borras del mapa rápidamente a tu familia. Ay ay ay, que materialista que eres, te has metido en el papel de pleno y no valoras nada 😉

    • requefer dijo:

      ¿Yo? Es mi familia, que no quiere saber nada de mí. Desde que soy muchirrica, mi niña de 17 meses (casi) se ha ido a vivir a Londres, presuntamente a aprender inglés, pero sospecho que tiene un lío con un pitinglish. Y mi pareja se ha ido a Brasil, me ha dicho que a estudiar inglés, también… !!!!!!! Éste seguro que tiene un lío con una culona.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s