¡De vuelta en casita!

Bueno, ya estoy aquí y me he encontrado el blog lleno de polvo, telarañas y alguna bola de pelusa. No veas el faenón para limpiarlo, no me había fijado la cantidad de chuminadas que he dejado aquí plasmadas en el poco tiempo que llevo como bloguera. Si hubiera invertido toda esta energía en hacer el bien podría haber terminado con el hambre en el mundo…

En fin, acabo de llegar de Praga y sólo diré una cosa: no es país para viejos. ¿Que por qué? Pues porque en las salidas de los metros no hay ascensores ni escaleras mecánicas (maravilloso cuando llevas maletas), porque los escalones de los trenes son tan empinados que te exigen el carnet de montañista para subir, porque estás en un semáforo esperando que se ponga en verde, cuando lo hace (comienza a sonar un ruidito como cuando le das cuerda a un juguete antiguo, en serio) cruzas y antes de llegar al otro lado ya está en rojo. Entonces miras al cielo esperando que aparezca “game over” en letras de neón o algo… Y ahí es cuando te atropellan.

Lo que más me ha impactado de Praga ha sido un osario que había en un pueblecito cercano. Resulta que los cadáveres ya no cabían en el cementerio y el cura del pueblo tuvo una gran idea: hacer bonitos ornamentos con los huesos de los muertos. Unas ristras de calaveras… Unas letras hechas con huesos… Unas cabañas de tibias amontonadas, con su entradita y todo… Incluso una enorme araña colgando del techo, toda hecha de huesos y calaveras. ¡No veas los efectos florales que se pueden hacer con unos cuantos coxis! Este cura podría trabajar en Art Attack. Si te interesa verlo, el pueblo se llama Kutna Hora, y está a “utna hora” de Praga en tren. No dejes de preguntar por los sonajeros de piel de escroto.

Es una ciudad muy de espías, esperaba ver a Jason Bourne atravesando la ciudad a toda leche con un mini, o algo así. Pero a pesar de ponerme gabardina, cuello alto y boina nadie vino a mí a preguntarme si era una tal Natasha. A lo mejor me delató el bocata de chorizo que me iba tapiñando, pero en todo caso fue decepcionante no verme envuelta en ninguna situación llena de peligros y tensión sexual no resuelta con un tío de culito mordisqueable y respingón que podría ser modelo pero no, quiere dedicarse a desapercibido entre la gente. Y me cocí como un langostino dentro del cuello alto.

En fin, ya estoy en casa, y como aquí, en ninguna parte. A la porra con la boina.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ¿Por qué a mí? Diario de una escritora y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a ¡De vuelta en casita!

  1. Álvaro dijo:

    Bienvenida a casa!! jejejejeje, menos mal que no estaba el Jason ese porque entonces te quedas más rato. Pero ojito con la casa esa del terror, que me has hecho ir a verlo y… uuuujaaaa, eso es terror en estado puro, hay que tener ganas, primero, de hacer esos horrores, luego, estar allí, y encima ir a verlo jejejeje, ya ya, aprovechando que estás allí, normal, pero vamos, luego dicen de Vlad Tepesh, pues anda que hay cá uno por ahí…. :O

    Y de la calle que te dije donde estuvo Beethoven… eh?? ayyy, criatura!! jajajaja 😉

    Pues nada, una buena idea para NO ir a Praga, tanto empinamiento y tanto riesgo… bufff 🙂

    Vigo está más cerca, también está empináo y… claro, que no hay casas de huesos, pero unas casonas de esas fastuosas… y unos carajillos… 🙂

    Un beso, guapa!!

  2. requefer dijo:

    ¿Cómo que te he hecho ir a ver el osario? ¿Es que has ido a Praga tú también?
    Lo de la casa de Beethoven se me pasó, pero estuve en la casa de Fausto para compensar, ése que vendió su alma al demonio. Ahora vende seguros de vida 😉
    Besotes!!!

  3. Álvaro dijo:

    No no, querida Vanessa, yo, como el de K-pax, voy a los sitios sin ir, me refiero en cuerpo, en alma sí, y en periespíritu más ;), pero vamos, lo de la casa los huesos -que por cierto, es donde se hacen los famosos huesiiitos!!- he ido en un periquete a base de cliks, pongo el nombre que has puesto de la casa esa Kutna Hora en el navegaór, le doy a imágenes, enter, fiu!!, y ya estoy viendo unas lámparas y unas cosas hechas de huesos que me ha dado más repelús que ver la tele jejejejeje, y ya está; pá qué viajar con todo el cuerpo, ahí, veeenga, a rastras como un caracol con la caseta??, nombre nooo!! 🙂

    Pues sí, Fausto se lo ha montado mejor ahora, total, todo el mundo muere, al menos físicamente, pues dale, negocio hecho 🙂

    Buenas noches!! 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s