Beneficios varios del alcohol en rama

Ah, ¿recuerdas cuando nos íbamos de fiesta toda la noche y nos pillábamos un pedal que terminábamos en el hospital con coma etílico? Pues yo tampoco, oye…

Es encantador el efecto estrella (no deja huella) que tiene el alcohol sobre la mente humana. Y no solo eso, tenemos toda una gama de fenómenos que nos van ocurriendo a medida que plimplamos. Tú tienes un problema. No sé, que te ha salido un grano con cabeza en el entrecejo justo el día que por fin has conseguido tener una cita con Bud Spencer (da igual si eres hombre o mujer porque Bud tiene un sex-appeal muy andrógino). ¡Sapristi!

Bueno, pues un buen remedio para secar el grano es el alcohol, así que te metes entre pecho y espalda un lingotazo de gintonic (uno de esos modernos de ahora, con efemérides flotando). Primer efecto: de agradable calorcillo a quemaduras de primer grado en el esófago (depende cuánto hayas cargado el cubata). Desatasco inmediato de las vías respiratorias y muerte de todas las formas de vida bucales. El grano, a su bola.

Como una sola aplicación no ha dado resultados te bebes medio gintonic más de un trago. Una sonrisa tontuna asoma a tus labios. La sonrisa siempre te hace aparecer más atractiv@, paliando los efectos adversos del granaco. Pero ya que estás en el ajo te terminas el gintonic y te preparas otro (este con pétalos de rosa). Te lo bebes rápido porque ya se te ha ocurrido lo que le vas a echar al siguiente.

El grano no se ha ido pero ahora te parece la mar de gracioso, cuenta chistes verdes e incluso parece que utiliza la cabeza más que tú. Pues va a ser verdad que el alcohol va bien para los granos… En fin, el cuarto o quinto gintonic lleva espárragos trigueros a la parrilla con alioli y pasa por tu garganta como si fuera lava porculadora.

De repente tienes dos granos. ¡Marditoh roedoreh! Vamos a pasarnos al vodka-limón con rodajita de tomate de toda la vida. Los granos comienzan a verse borrosos y dicen algo ininteligible, como un chisporroteo burlón. ¿Qué pensará Bud cuando te vea así? Se te ocurre que podrías colgarte un cuadro en la frente para taparlos pero no encuentras alcayatas del 15, así que lo dejas.

Tres botellas de vodka más tarde el grano ha desaparecido, y tú estás flotando plácidamente cerca del techo. La pena es que aquí arriba no hay papel higiénico para limpiarte y… bueno, da igual. Llaman a la puerta y en tus oídos suena como “Noches de blanca sartén” (¿no es así?) Vas flotando por el pasillo y tienes que esquivar una caca que viene flotando hacia ti. Diez minutos más tarde consigues descifrar la combinación de la puerta y al otro lado hay un hipopótamo que dice llamarse Spencer.

Si lo llegas a saber no te hubieras arreglado tanto.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ¿Por qué a mí? Diario de una escritora y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Beneficios varios del alcohol en rama

  1. Tú y yo deberíamos tener una conversación sobre qué es alcohol y qué es LSD. En serio, ¡necesito saberlo!
    PD: Mejor que alcohol en rama sería alcohol en palo, ¿no? O alcohol con palo (no, las pajitas no cuentan). Se le podría poner un palo a la botella, ya sabes como un manguito, para agarrarla y beber…

    • requefer dijo:

      Hola, Orwell, perdona que haya tardado un poco en contestar!! Estaba bajo los efectos del alcohol…
      Creo que con eso del palo en la botella has dado en la clave. Sigue trabajando sobre esa idea, yo creo que al final conseguirás algo útil que te hará multimillonario, como un asa. ¡Un asa!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s