Tiran menos dos baterías que…

¿Qué pasa con las baterías, que no duran nada? No sé si a ti te pasa lo mismo, pero yo cargo el móvil por la noche, por la mañana me lo encuentro al 100%, haciendo unos abdominales, lozano y preparado para afrontar un nuevo día… Y a las dos horas, a la que me descuido, miro la batería y ya está a menos del 30%. ¿Pero qué has hecho, desgraciada? ¿¿¿Te has dejado meter mano por una pila alcalina???

Estoy convencida que cuando no miro, este móvil hace videoconferencias a Nueva Zelanda para ver kiwis pelados (si lo sabré yo, que es un guarrete, solo tienes que mirar cómo tiene la pantalla…). Porque lo que es yo, apenas le doy uso: revisar los mails, dar los buenos días a mis treinta grupos de whatsapp, bajarme alguna imagen de un bebé enfadado porque es lunes (aunque tú y yo sabemos que en realidad le están acercando un mechero encendido al pie) y ya está.

Bueno, también twitear un poco, ver algunos videos graciosos, consultar mi blog, hacerme un selfie con alguien que creía que era un famoso asesino en serie pero que luego me confiesa que no, que él solo se dedica a meter petardos en los buzones. Y ni siquiera encendidos. Un fracasado. En fin, yo a lo mío, que todavía tengo que ponerme al día de todas las interacciones de Facebook y…

¡¡7% de batería ya!! ¿No te digo que este móvil tiene una vida secreta? Y no solo el móvil, la batería del portátil baja ante mis ojos sin ninguna vergüenza. Aunque yo señale la barrita de energía (por cierto, no es de cereales, te lo digo para que te ahorres el lametón a la pantalla) con un dedo acusador y grite “¡Ajajá! Te pillé bajando cual población de linces ibéricos”, ella sigue bajando y bajando a una velocidad cercana a la del sonido.

Vamos, que mi portátil no es un portátil, es un portable, porque pesa poco y se deja llevar donde yo quiero (y sin echarle drogaína en el cubata, ni nada), pero tiene que estar siempre enchufado a la corriente. Es un yonki de los electrones… Probaré a cambiar la corriente por metadona (¿o es mercadona? El gluten me nubla las ideas), a ver si lo voy desenganchando.

Un breve comentario a mi último post, donde dije que era imposible que mis posts se hicieran virales y curiosamente, fue y se hizo viral. Ya se sabe, los virus son muy porculeros. Pues eso, échale un ojo, que ahí te explico cómo ayudarme a ganar un concurso literario al que me he presentado a poncho descubierto con mi novela “Al otro lado de las llamas”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s