Aquí llega el cuarto capítulo… y chorradas varias

Quiero que sepas que mis bienintencionados propósitos de restringir mi tiempo en las redes sociales han funcionado. Ahora, cuando duermo, no me conecto. Todo un adelanto, teniendo en cuenta que he llegado a plastificar el portátil para meterlo en la bañera (así me doy un baño de masas, hoy estoy de un gracioso que asusto). Si es que tengo una fuerza de voluntad, que cuando digo que no me saco un ojo con una cucharilla de café, no me lo saco y no me lo saco. Soy muy cabezota cuando quiero…

Voy a hacer una cosa, cogeré mi notebook de teclas tan desgastadas que parecen las escaleras de una pirámide maya y me iré a algún rincón del universo sin internet. No sé, algún sitio habrá, aunque desde que pusieron wi-fi en la playa me espero cualquier cosa. Hay que estar muy mal de la cabeza para llevarse el portátil a la playa, ¿no crees? Cuando te vas a bañar y lo dejas tirado sobre la toalla ni siquiera te lo roban, parece un cajón de arena para gato. Incluso se acerca algún misifuz que anda suelto, agradecido de que hayan puesto un baño público para felinos. El ordenador termina con tanta arena que si un ciego pasa las manos por la pantalla pensará que es un panfleto en braille lleno de faltas. Y que huele a troncho de gato que tira… (no sé qué tienen los gatos pero lo que sale de su tubo digestivo es radiactivo)

Últimamente he recibido muy buenas críticas de “Al otro lado de las llamas” (de los capítulos que he colgado). Tengo que decir que me pongo muy tonta cuando me dicen cosas bonitas de mi novela, hasta tal punto que sólo puedo expresarme en monosílabos que acaben en “i”. Eso daña mi imagen de mujer moderníscola y emprendedora, capaz de consultar la cartelera del cine por internet sola y de hacerse un moño con un lápiz… Porque no me dirás que cuando ves a una mujer que se ha hecho un moño con un lápiz no piensas que es muy apañada, si ha conseguido convertir un lápiz en un “moño-maker”, qué no podrá hacer con una goma de pelo… McGyver, a su lado, es un chimpancé que ha aprendido a atraer comida con un palo. En fin, a lo que iba, que la novela está teniendo buena acogida y me alegro. Voy a colgar el cuarto capítulo, a ver qué te parece. ¡Pincha en estas palabras color mono de trabajo y alucina pepinillos en vinagre con nocilla! ¡Puaj! …Tienes razón, qué guarrería, la nutela es mejor que la nocilla…

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